PALACIOS DE CABEZÓN
La arquitectura nobiliaria deja una profunda huella en el espacio rural durante la Edad Moderna. La geografía cántabra está salpicada de palacios que podemos considerar barrocos, no porque estilísticamente sus trazos se correspondan con el ideal y gusto estético característico de esta corriente artística, sino porque cronológicamente, se corresponden con el siglo en el que esta se impone en la montaña: el siglo XVIII.
Palacio de Gómez de la Torre
El palacio barroco de 1730, actualmente la Casa museo Jesús de Monasterio, es una edificación de planta cuadrada, con torre adosada en el ángulo suroeste, capilla exenta al sureste y fachada principal orientada al sur. La construcción de carácter propiamente palacial presenta dos plantas y cubierta a cuatro aguas, con predominio de sillares de buen tamaño y factura en la fachada principal, torre, capilla y esquinales; el resto de las fachadas del edificio en mampostería a modo de aparejo de los muros y revoque.
Palacio de La Bodega
En el centro del Cabezón se encuentra este emblemático edificio que se conoce como El Palacio de la Bodega. Es un palacio urbano neoclásico del siglo XIX, también conocido como Palacio de Ceballos. Tiene planta rectangular, con fachada principal en tres alturas y altillo. Tiene adosado en el lado este, un módulo de una sola planta en la parte anterior, probablemente empleado a modo de cuadras y cochera.
Palacio de los Haces
Este singular museo, ubicado en una casa-palacio del siglo XVIII en Carrejo, muy próximo a Cabezón de la Sal, muestra de manera didáctica y amena los diferentes paisajes y ecosistemas de Cantabria. Custodia también una colección espectacular de mariposas de todo el mundo o la escultura Lobo de Okuda
Palacio de Gayón
La casa y linaje de Gayón traía en su origen el patronímico Sánchez, y estaba representada en el siglo XVI por don Diego Sánchez de Gayón y doña María de Hoyos, de la casa de Villanueva. Hijo de este matrimonio fue don Juan Gayón de Hoyos, almirante de las Reales Armadas y caballero de Alcántara en 1641, señor y mayor de los vínculos de la casa de su apellido en Santibáñez. Por fallecer soltero pasó el mayorazgo a su sobrino, el caballero de Alcántara don Juan Antonio de Ceballos y Gayón de Hoyos, de las casas de Ceballos en Cabezón.